La caleña Pilar Quintana, Premio Alfaguara 2021

La caleña Pilar Quintana, Premio Alfaguara 2021

Con su novela Los abismos, que narra la vida de una niña y su conflictiva relación con adultos, la escritora fue seleccionada entre 2.428 manuscritos.

Casi sin palabras, nerviosa y “atónita” se mostró la escritora caleña Pilar Quintana al enterarse este jueves de que era la nueva ganadora del Premio Alfaguara de Novela 2021 por su libro Los abismos, presentado con este mismo título y bajo el seudónimo de Claudia de Colombia a la convocatoria que cumple 24 ediciones.

El nombre de la escritora caleña no resulta desconocido para los lectores colombianos que tuvieron la oportunidad de conocer su obra con la que hasta ahora ha sido su novela con mayor repercusión, La perra (2017), que recibió el Premio de Narrativa Colombiana en 2018 y fue finalista de los National Book Award en 2020. Actualmente, La perra está traduciéndose para ser publicada en al menos 14  países y sus derechos audiovisuales ya están vendidos.

Sobre Los abismos, el jurado destacó que “se adentra en la oscuridad del mundo de los adultos a través del punto de vista de una niña que, desde la memoria de su vida familiar, intenta comprender la conflictiva relación entre sus padres. Con el telón de fondo de un mundo femenino de mujeres atadas a la rueda de una noria de la que no pueden o no saben escapar, la autora ha creado una historia poderosa narrada desde una aparente ingenuidad que contrasta con la atmósfera desdichada que rodea a la protagonista”.

En la convocatoria se recibieron 2.428 manuscritos, de los cuales 1.293 fueron remitidos desde España, 419 desde Argentina, 259 desde México, 187 desde Colombia, 88 desde Perú, 74 desde Estados Unidos, 73 desde Chile y 35 desde Uruguay.

El jurado, presidido por el escritor Héctor Abad Faciolince, y compuesto por las también escritoras Ana Merino e Irene Vallejo, la directora internacional del Hay Festival, Cristina Fuentes La Roche, el periodista y escritor Xavi Ayén, el librero de Nollegiu (Barcelona), Xavier Vidal, y Pilar Reyes (con voz pero sin voto), directora editorial de Alfaguara, declaró a la novela ganadora  por mayoría.

Sobre su escritura, en una transmisión virtual por el canal de YouTube de Penguin España, país del premio, Quintana expresó: “Soy una escritora que usa la imaginación, claro, pero mi fuente directa es la experiencia. Yo crecí en Cali, una ciudad grande, pero ciertos barrios tienen ceibas y árboles inmensos. Crecí en medio de la naturaleza y a nuestro apartamento en Cali le decíamos la selva”, dijo en alusión al escenario que inspiró la novela.

El jurado también destacó de la obra premiada su “prosa sutil y luminosa en la que la naturaleza nos conecta con las posibilidades simbólicas de la literatura, y los abismos son tanto los reales como los de la intimidad”.

Visiblemente emocionada, e interpelada por un jurado que decía conocer su obra y que le había entusiasmado leer su nombre al abrir la plica, Quintana ahondó en los procedimientos de su escritura. “Muchos de mis compañeros y colegas se hicieron escritores en las redacciones de periódicos y revistas, o como editores. Yo fui primero guionista de televisión. Y creo que lo primero que aprendí a hacer fueron los diálogos. Siempre trato de trabajarlos de manera muy natural. En esta novela tenía un reto especial: la narradora puede que sea una adulta, pero está contando desde el punto de vista de una niña. Y los niños entienden todo a su alrededor, pero no como nosotros, a veces no son capaces de ponerlo todo en palabras. Tuve que dedicarle mucho trabajo a esa parte para lograr que la novela pudiera contarnos lo que estaba pasando desde el punto de vista de la niña, sin falsearlo mucho”.

A la pregunta de a qué “abismos” le quedan por asomarse, la autora explicó que todavía “muchísimos”. “Creo que para mí hay un tiempo que fue antes de ser madre y otro después. Fui madre a los 43 años y la maternidad abrió un caudal literario muy nuevo. Estoy sintiendo y pasando por cosas que nunca imaginé. Y todo lo que me pasa lo convierto en ficción, entonces son muchos abismos los que tengo por asomarme”, añadió.

También habló sobre el proceso de corrección de su libro, que terminó de escribir en pandemia pero había comenzado antes. Y es que Quintana fue seleccionada por el Hay Festival entre los 39 narradores más destacados de Latinoamérica en 2007. Esa experiencia, como la de la publicación de La perra, la siguió un “período de crisis terrible” en el que desechaba mucho de lo que escribía.

En el caso de Los abismos, dice: “Fue mucho tiempo, muchísimas reescrituras, y una amiga me dijo en algún momento que ‘creo que estás como con miedo a seguir adelante por el éxito de La perra’. Yo le dije que no, que necesitaba tener más lecturas, de mis lectores de confianza y editores. Creo que tuve la madurez para no sacarla rápido y reescribir Los abismos”, contó.

Al hablar de los espacios y lugares de su libro, comentó que en los talleres de escritura que imparte insiste en la creación de atmósferas. “Las escenas ocurren en un lugar y tiempo siempre. Si queremos que los lectores habiten la novela con comodidad, tenemos que hacerlos sentir que son reales. La ficción no debe pasar por lugares que se sientan vacíos, sino reales”, añadió.

El Premio Alfaguara de novela está dotado de 175.000 dólares.

 

Por: El Heraldo.co

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